Biografía
Si pensamos en una película biográfica sobre el tranquilo y sonriente actor Enrique Zambrano, sucedieron varios momentos: desde que vio la luz por primera vez en los años veinte, hasta que murió en los años sesenta. Nació con un carácter que luego se convirtió en la hermosa serenidad que lo hizo. Murió dejando orfandad y viudez a una familia a la que dio un futuro prometedor. Podemos referirnos a la historia de su vida como la de un árbol.
Pudo inaugurarse el 5 de julio de 1920 en Monterrey, Nuevo León, México, donde una familia recibe a su hijo recién nacido de ojos castaños, cabello negro y labios en forma de cupido que vio la luz por primera vez. Los padres de la familia Zambrano-Echeverría llamaron a su bebé Enrique Jesús, que significaba, si fusionábamos estos nombres, "El Señor de la casa y de la salvación". Con el paso del tiempo, el pequeño señor de la casa, como hemos dicho anteriormente, se convirtió en un apuesto caballero. Pero su oportunidad artística la obtuvo a los 23 años en el cine, algo que cambiaría su vida para siempre y que lo llevó a ser parte del maravilloso mundo de la cultura popular en el resto de la misma.
Corría el año 1943. Un muy joven Enrique Zambrano, pisó con buen pie el mundo del arte, cuando filmó su primera película, María Candelaria, estrenada posteriormente en 1944. Y el resto es historia. Su película más famosa fue el clásico de terror de desastres de la década de 1950, The Black Scorpion (1957), en el que interpretó a Cayetano, un juez de línea asesinado por un camión.
La vida de Enrique fue una vida entre trabajos artísticos y vida familiar. Hasta su muerte estuvo casado con doña Patricia Alpizar. Fruto de este matrimonio, Enrique y Patricia fundaron una familia. Se convirtieron en los orgullosos y amorosos padres de cuatro hijos: Patricia, Eugenia, Joaquín y Enrique Zambrano Alpizar.
Fue en los años sesenta que incursionó, además de actor y padre, como escritor, productor y director. Fue creador de la serie Villalobos, con dos películas: La justicia de los Villalobos (1961) y Aquí vienen los Villalobos (1962). En esta década también incursionó en el doblaje, como actor, traductor, adaptador y cantante. Sí. Fue intérprete de muchas canciones en su doblaje. Pero fue en dirigir, traducir y adaptar a donde más se dedicó.
De todos los trabajos de doblaje que realizó, el que hizo historia para el público más joven y mayor fue dirigir las dos primeras temporadas de "Star Trek" de Gene Roddenberry. En este clásico televisivo de los años 60, Enrique también hizo voces secundarias e incidentales. El resto para él fue pura dirección.
Entre trabajos y doblaje, la vida de Enrique siguió con normalidad, hasta que en 1968 lo sorprendió un preocupante problema de salud: le encontraron piedras en el hígado. Entonces, tuvo que ser operado en un hospital de la Ciudad de México, para evitar que la patología avanzara y consumiera su cuerpo. Según testimonios de compañeros de trabajo, a Enrique le aplicaron mucha anestesia para su cirugía de bajo riesgo.
Pero lamentablemente la operación fracasó: Enrique acabó falleciendo el 22 de noviembre de 1968, a los 48 años, víctima de un paro cardiorrespiratorio, por negligencia médica.