Biografía
Columba Domínguez Adalid (4 de marzo de 1929 – 13 de agosto de 2014) fue una actriz de cine mexicana. Considerado una figura crucial en la Época de Oro del cine mexicano. Considerada una de las musas del director de cine Emilio Fernández, a quien, además, estuvo vinculado sentimentalmente durante varios años. Se la recuerda particularmente por su actuación en la película Pueblorina (1949), considerada una de las joyas del cine mexicano.
Columba Domínguez Adalid nació el 4 de marzo de 1929 en Guaymas, Sonora, México, llegando muy joven con su familia a la Ciudad de México. Cuando iba a una fiesta con una de sus hermanas, fue descubierta por el director de cine mexicano Emilio Fernández, quien quedó asombrado por su belleza con rasgos mexicanos muy marcados y le da entrada al cine con pequeños papeles en películas como La perla (1945) y Río Escondido (1947). En 1948, Fernández le otorga el papel antagónico en la película Maclovia (1948), junto a María Félix. Su actuación es elogiada por la crítica y gracias a esta película, Fernández le confió el papel protagónico que se convertiría en su mejor película: Pueblerina (1948). Gracias a esta película Columba asciende rápidamente al estrellato y se hace conocida mundialmente hasta ser presentada en el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary. En ese mismo año participó en La Malquerida, con Dolores del Río y Pedro Armendáriz. Precedido por el éxito de Pueblorina, Columba fue contratado en Italia para participar en la película L'Edera (1950).[1] El mismo año filma Un día de vida, que pasó desapercibida en México, pero se convirtió en un gran éxito en la ex Yugoslavia, estrenada en 1952. Encerrada en papeles autóctonos, Columba separa profesionalmente a Fernández en 1952, lo que le permitió convertirse en una primera figura y trabajar a las órdenes de otros cineastas, como Luis Buñuel (con quien trabajó en El río y la muerte (1955)), Fernando Méndez (directora de la película de culto Ladrón de cadáveres (1957), considerada una de las mejores películas de terror mexicanas) e Ismael Rodríguez (quien la llevó a protagonizar dos obras maestras: Los Hermanos de Hierro (1961) y Ánimas Trujano (1962), con el actor japonés Toshiro Mifune), entre otros. En 1962 participó en El tejedor de milagros, película que representó a América Latina en el IX Festival de Cine de Berlín. Columba también realizó el primer desnudo oficial en el cine mexicano en la película La virtud desnuda. (1956). En la televisión, Domínguez participó en algunas telenovelas como La tormenta (1967) y El carruaje (1972). Su última aparición en televisión fue en Aprendiendo a amar (1979). Tras su jubilación en 1987, Columba se dedicó a la danza, el arte humanístico, la pintura (llegando a exponer en Europa) y el piano. En 2008, después de más de 20 años de retiro del cine, el director mexicano Roberto Fiesco, la devolvió al cine con el cortometraje Paloma. Ese mismo año, Domínguez fue homenajeado por el Festival Internacional de Cine de la Frontera, en Ciudad Juárez, en el que se proyectaron algunos de los títulos más representativos en los que participó.[2] En 2010, Domínguez hizo apariciones especiales en las películas La cebra y Borrar la memoria.[3] En 2012 participa en la película El último trago. En mayo de 2013, Columba Domínguez fue honrada con el Premio Ariel de Oro por sus contribuciones a la industria cinematográfica mexicana.